¡Hola a todos!

En primer lugar desearos unas Felices Fiestas de Navidad y un Próspero Año Nuevo 2010

Quería proponeros algo, ¿Cómo celebrar las Fiestas Navideñas de manera solidaria?

REAS Euskadi que es una red nacida en 1997 reúne más de 40 empresas y entidades sociales promueven "una economía al servicio de las personas y su entorno".

Su coordinador Carlos Askunze plantea ideas acerca del consumo responsable que considera muy importante ante la crisis económica actual. En Navidad realizar un consumo desmedido y Carlos propone pautas para pasar estas fiestas de manera más solidaria. Porque la pregunta es: ¿Es ético tener ideas solidarias y luego gastarse miles de euros en cenas, comidas y regalos supérfluos?

Consumir menos y de manera responsable es una de sus premisas. Otra de sus premisas es que "las familias tienen en su mano la posibilidad de hacer un acto de transformación social, de incidir en la marcha de la economía consumiendo productos fabricados o comercializados por empresas que trabajan con criterios solidarios, medioambientales o éticos."

Carlos mantiene que la crisis ha demostrado que el sistema económico actual no funciona y por tanto no sirve para cubrir las demandas de la sociedad. Afirma que las decisiones económicas no recaen en los ciudadanos y ni siquiera en las propias instituciones públicas. Piensa que este es el motivo de la ruina económica y que se debería apostar por "cambiar el rumbo de la economía hacia una dirección más justa, más ética y solidaria..."

Los regalos, en mi opinión son la causa de la mayor parte del derroche navideño, porque no sólo se trata de un detalle, la mayoría de los niños están acostumbrados a recibir regalos que superan los 100 € y de esta manera la Navidad se convierte en puro consumismo. El niño se desilusiona por no recibir la consola de última generación, en lugar de alegrarse por haber recibido otra parecida que quizás cuesta 100€ menos que la otra. Su familia no se la podía permitir y aún comprandola de precio inferior, ya les ha supuesto reducir gastos de otras necesidades familiares quizás de mayor importancia.

Carlos promueve el consumo responsable en la compra de regalos, el recomienda que las familias piensen si realmente es necesario regalar tanto y tan caro. Invita a reflexionar sobre si esos productos tienen que ser comprados convencionalmente o podemos sustituirlos por otros de comercio justo. Los niños reciben multiples regalos y esta ingente cantidad de presentes contribuye no sólo al consumismo, sino a que el propio niño pierda el poder de valorar la importancia que tienen. Pasa a ser algo común y el niño deja de valorarlos como se merecen.

Carlos promueve la idea de hacer regalor realizados de forma creativa y artesanal, que dicen mucho más de la persona que regala, que el hecho de gastarse un dineral en un producto concreto.

Desde luego, y hacemos un llamamiento a ciudadanos e instituciones para que se reduzcan los niveles de consumo eléctrico. Para nosotros el medioambiental es un tema prioritario, tanto como el consumo responsable. Es preciso reflexionar y no cabe más conclusión que la de hacer decrecer nuestro gasto energético si queremos un planeta sostenible del que puedan disfrutar todas las personas.

Recientemente hemos asistido a la celebración del Día Sin Dinero o la Semana del Comercio y este año se ha inaugurado el Koopera Merkatua. ¿Es éste el camino?

Por supuesto. Cada vez es mayor la fuerza que tienen todas estas iniciativas que buscan otra forma de consumir, primero porque hay cada vez más personas que de una forma organizada trabajan en este ámbito y segundo porque el grado de insatisfacción de la ciudadanía es cada vez mayor respecto del modelo económico actual. Ambas cuestiones hace que proliferen proyectos como el Día Sin Dinero, la Semana del Comercio Justo, Día Sin Compras, Red Nekasarea, Banca Ética Fiare... y que la acogida también sea cada vez mayor. En noviembre nosotros hemos celebrado un seminario con el título Construyendo un mercado alternativo de economía solidaria, con una gran afluencia de público. De hecho, nunca antes había visto tanta energía en este sentido.

Asimismo, promueve la idea de que las empresas colaboren por una producción solidaria, ética y beneficiosa para el medio ambiente. Carlos asegura que "en este sentido, se está trabajando mucho el concepto de compra pública ética y hay muchas cuestiones en las que las instituciones pueden colaborar, desde implementar políticas de reducción energética, de reciclaje de papelería, tóneres de impresora, impulso al comercio justo e incluso discriminar positivamente a las empresas solidarias en los concursos públicos."

Ahora podemos resumir sus ideas enumerando unas cuantas pautas para lograr una Navidad Solidaria, ética y responsable:

1. Compra de regalos. Reflexionar sobre si realmente se necesita y, una vez adquirido, intentar averiguar cómo ha sido fabricado y si en su proceso de producción se ha perjudicado al medio ambiente o a algún ser humano.

2. Ahorro energético. Reducir al máximo la utilización del coche, conectar los aparatos a la red en lugar de usar pilas o desconectarlos cuando no estén en funcionamiento, ayuda a ahorrar energía.

3. Disminución de los residuos. Un 40% de la basura doméstica son residuos orgánicos, del resto, un 80% lo constituyen envases. Rebajar este porcentaje está en nuestras manos.

4. Ahorro de agua. Es un bien escaso así que es preciso no despilfarrarla. En este sentido, se recomienda, entre otras cuestiones, colocar dispositivos de ahorro en los grifos domésticos.

5. Alimentación ecológica y saludable. Se aconseja recuperar la cocina tradicional en detrimento de la comida basura o precocinada, que implica más envasado y consumo de energía.

6. Juguetes. Resulta inevitable, sobre todo a los niños, no sucumbir ante el bombardeo publicitario. Es posible, sin embargo, comprarles juguetes no sexistas ni bélicos y aquellos que estimulen su creatividad.

7. Árboles de navidad y otros adornos. Alrededor de dos millones de árboles acaban en la basura todos los años, provocando graves daños al medio ambiente. Otros adornos, como el musgo, muérdago o el acebo, se encuentran en grave peligro de desaparición debido a que están siendo recolectados de forma insostenible para su simple uso ornamental.

8. Dónde comprar. Las grandes superficies no son los únicos lugares donde poder comprar. Tiendas de barrio, de comercio justo, cooperativas de consumidores o mercados tradicionales son también opciones muy válidas.